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Nº4 Marzo-Abril 2007 |
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Ref: 16/07
Guía para el manejo y
diagnóstico de la deficiencia de la glutaril-CoA
deshigrogenasa (aciduria glutárica tipo I).
(Guideline for the diagnosis and management of
glutaryl-CoA dehidrogenase deficiency (glutaric
aciduria type I))
Kölker S,
Christensen E, Leonard JV, Greenberg CR, Burlina
AB, Burlina AP, Dixon M, Duran M, Goodman SI,
Koeller DM, Müller E, Naughten ER, Neumaier-Probst
E, Okun JG, Kyllerman M, Surtees RA, Wilcken B,
Hoffmann GF, Burgard P.
J Inherit Metab Dis
2007; 30: 5 - 22.
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Objetivo: Establecer una guía basada en
la evidencia para el diagnóstico, tratamiento y
seguimiento de la aciduria glutarica tipo I (GCDH).
Diseño: Consenso de expertos, revisión
sistemática de la bibliografía, revisión externa
por sociedades y científicos, estudio
transversal internacional.
Ámbito: Expertos europeos, USA y de
Australia.
Resultados:
• El diagnóstico y el seguimiento debería
ser realizado por especialistas en EIM
• Para el cribaje neonatal mediante Tandem-Masas
debería ser detectado el C5DC en la gota
seca, aunque en los bajos excretores pueden
dar lugar a falso negativos.
• La confirmación del cribaje neonatal
precisa de la cuantificación de los ácidos
orgánicos en orina (GA y 3-OH-GA) análisis
mutacionales y ensayos enzimáticos.
• Debería realizarse un despitaje de esta
enfermedad, en niños que presenten
hemorragia subdural y/o quistes bilaterales
en el aracnoides, en particular si se asocia
a macrocefalia y /o movimientos anormales.
• Un tratamiento dietetico que no cumpla las
recomendaciones internacionales debería ser
considerado potencialmente peligroso
• Los suplementos libres de lisina y bajos
en triptofano y suplementados en vitaminas,
minerales y elementos traza son
especialmente recomendados.
• Después de los 6 años: Evitar la excesiva
ingesta de proteína (recomendaciones según
Dewey 1996); Debería ser preferente la
proteína natural baja en lisina; se debería
considerar, especialmente si existen
problemas de alimentación, aportes de
nutrientes esenciales.
• La suplementación con L-Carnitina debería
realizarse en todos los pacientes y de por
vida (dosis inicial 100 mg de carnitina
/Kg./día; posteriormente puede ser reducida
en niños de edad superior a 6 años a 50 100
mg de carnitina /Kg./día)
• La riboflavina solo está indicada si
existe respuesta a la misma.
• Fármacos con no probado efectos
neuroprotector, no se deberían emplear de
modo habitual
• El tratamiento de emergencia debería
instaurarse de modo inmediato y agresivo en
los periodos febriles, cirugía, y
vacunaciones.
• Aquellos pacientes que presentan un
déficit neurológico deberían ser controlados
por neurólogos especialistas.
• El tratamiento farmacológico de los
movimientos anormales debería seguir la
siguientes reglas: Como drogas de primera
línea de las distonias: Beclofen y diacepam
como monoterapia o en combinación. Además el
Beclofen intratecal debería ser considerada
en las severas distonias con espasticidad.
La trihexifenil y especialmente en
adolescentes debería ser considerada como
fármaco de segunda línea. La toxina
botulínica solo en severas y focales
distonias. Anticomiciales, L-dopa y
amantadita no deberían ser empleados.
• La palidotomia deberá solo ser considerada
dentro de un proyecto de investigación, no
de modo rutinario en las distonias.
• La intervención quirúrgica en hemorragia
subdural y/o quistes bilaterales en la
aracnoides, debería estar limitada en
situaciones de gran riesgo como en la
hipertensión craneal.
• Actualmente no se dispone de un
biomarcador pronóstico.
• Durante el 1 año de la vida la
monitorización debería ser mensual, de 1 a 6
años cuatrimestral, y después de 6 años 6 o
12 meses.
• La determinación de ácidos orgánicos es
relevante al diagnóstico y para ver la
respuesta al riboflavina.
• El estudio de aminoácidos plasmáticos en
ayunas y a las 4 horas debería ser realizado
mientras esté en tratamiento dietetico.
• La monitorización de la carnitina es
importante para detectar depleciones
secundarias. De 0-12 meses cada 1-2 meses;
de 1-6 años, cada 3 meses; >6 años cada 6
meses).
• Los estudios de neuroimagen debería ser
realizada en caso de deterioro neurológico.
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Comentario:
Esta guía es a nuestro parecer un ejemplo a la hora de
abordar las guías en enfermedades raras, emplea
una metodología exquisita basada en las
recomendaciones, establece niveles de evidencia,
y su contenido es claro y abarca los aspectos
más relevantes de esta enfermedad.
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